“El proxeneta” de Mabel Lozano, libro magnífico

Ago
2018
27

Publicado por en Arte y cultura, Libros

1 comentario

El proxeneta, editado por Alrevés, es un libro importante. Mabel Lozano, productora, guionista, directora de cine y ahora escritora, ha hecho un magnífico trabajo.

Los usuarios de la prostitución, los puteros, los clientes de mujeres a precio fijo son otros personajes imprescindibles en los que se basa el negocio del sexo y, por tanto, el crimen de la trata de mujeres.

Desde que se deja esa práctica, al menos ha ocurrido en mi caso, he ido modificando la perspectiva, así que mi opinión ha ido cambiando aunque no había llegado a una ruptura radical  con el pasado, a un rechazo total de ese mundo… hasta ahora. Este libro ayuda a perfilar una actitud definitivamente contraria a la prostitución que, entre otras consecuencias, requiere de la trata, por mucho que queramos creernos otra cosa.

Por una parte existe una visión casi romántica, canalla en el buen sentido, en ese sentido que la sociedad asume con complicidad, protegiendo su práctica, autoconsintiéndola, comprendiéndola. También la dejadez generalizada ha demostrado que no termina de importar el sufrimiento o ha confirmado que muchas cosas que están mal parece que no se puedan cambiar, que al final no haya nadie con poder verdaderamente convencido de enterrarlas para siempre. Luego está la parte real de lo que sucede, eso que pasa y que no se quiere saber para no vivir incomodados, eso cierto de lo que se habla cuando se habla con crudeza de esa noche especial, de esa noche con mujeres de alquiler.

Y ese punto final lo consigue, si tú quieres, el libro que ha escrito Mabel Lozano (y Marta Robles ha editado para Alrevés) contando la historia de un proxeneta, de un traficante de mujeres, de un “empresario de la prostitución”. Un libro que he devorado con verdadero frenesí.

Narrado en la primera persona del proxeneta, el relato comienza en los tiempos en que la prostitución era otra cosa más de andar por casa. Poco después llegó la trata, y fueron los propios clubs los que manejaron su ganado, los que se organizaron con ese objetivo, para así conseguir que su beneficio se multiplicara por mucho. El protagonista de esta historia pasó de portero de un local, a ser un poderoso tipo que participaba de un grupo que manejaban un puñado de macrosalas y prostíbulos pequeños, y miles de mujeres traídas de Colombia primero, luego de Uruguay, de Brasil…

A lo largo de sus páginas se desgrana cómo ha funcionado y funciona el negocio, cómo trafican, cómo tratan a sus esclavas, cómo las engañan, cómo las presionan, cómo las explotan, cómo las desprecian. Cómo está organizado el mercado, como se relacionan con otros proxenetas, cuándo había que declararles la guerra entregándolos a la policía para así retardar su propia caída. La relación directa con esa policía que los persigue, parece que sin demasiados medios ni posibilidad de acabar con ellos. Los momentos de debilidad, de ternura, probablemente tan ciertos como todo lo demás.

Al final, el proxeneta pasó por la cárcel, para no regresar ya a ese mundo. Para luego describirlo en todos sus detalles.

El Proxeneta es una novela apasionante que sólo cuenta la verdad desde dentro. Un buen ejemplo de cómo el estilo de la ficción puede volver un reportaje en algo mucho más atractivo para el lector. Y eso tiene un valor incalculable.

Mientras, las autoridades siguen sin entrarle de verdad a la resolución, puede que coartados por sus propias leyes, que podrían modificar si quisieran. El sufrimiento sigue existiendo. Y el autoengaño de la sociedad también, puede que porque demasiados hombres con poder están involucrados o, sencillamente, también son clientes. Parece que es una de esas cuestiones que nos destrozan como colectivo pero que no se pueden solucionar. Mabel Lozano ha cumplido con su papel, dentro de la lucha que mantiene desde hace años para que esa isla de mierda desaparezca de nuestro mundo.

Gracias, Mabel.

Tags: , ,

1 comment

  1. Merche Reyna

Trackback e pingback

No trackback ni pingback disponibles para este articulo

Escribe un comentario