Están matando a Palestina

Jul
2014
31

Publicado por en Sociedad

1 comentario

¿Cuál es mi reflexión de hoy? Todas las que me nacen estos días terminan indefectiblemente centradas en un mismo lugar: un espacio a la manera de campo de concentración (me recuerda a Argelès) cuya frontera es el mar por el oeste, y un país invasor por el resto. Un espacio donde viven familias que están siendo bombardeadas, arrasadas. Todo un pueblo destruido.

¿Queda capacidad para  pensar cuando a uno le muestran imágenes de la matanza en curso, de la campaña de destrucción escrupulosamente diseñada por el gobierno israelí en la franja de Gaza? No es cuestión de pensar, consiste en sentir, es algo que electriza la piel.

Uno no puede razonar cuando le dicen todos los días que el ejército israelí (con armas norteamericanas y españolas, entre otros suministradores) ha bombardeado escuelas (hasta bajo protección de la ONU), hospitales, la central eléctrica (uno de los mayores daños meticulosamente establecidos a lo lejos) y sobre todo barrios enteros. No, no me voy a olvidar de que también han muerto soldados israelíes, ni de que los palestinos tiran cohetes.

Pero, al margen de justificaciones religiosas o de cualquier otro tipo que alguien se pueda inventar para consuelo propio, ¿hacia dónde cae la culpa? ¿Quién es el responsable de tamaña desproporción, de la matanza de niños y demás población civil, de la ocupación de lo que queda que no es israelí en ese país que ha destruido otro?

Las imágenes no son demagogia. Porque no es que la prensa occidental sea proclive a la causa palestina, que en el fondo no es sino la causa de unas gentes que quieren vivir en paz en su país, en su tierra, con su historia. La prensa occidental importante, la que mueve masas de opinión, en general, está en manos de gentes que simpatizan con la “causa” israelí, que en el fondo es la causa de un pueblo perseguido convertido en asesino que busca quedarse con todo un territorio que no era ni es suyo, aniquilando físicamente a las personas que lo ocupaban o todavía ocupan sus restos. Las imágenes muestran noticiario tras noticiario lo que pasa, cómo mueren, cómo se quedan sin casas, sin escuelas, sin hospitales, sin luz, sin tierra, sin vida.

¿Crímenes de guerra? ¿Un nuevo Nürenberg, ahora para quienes fueron víctimas de aquel holocausto?

Las guerras no son nunca justas para quienes mueren, que suelen ser todos, y los palestinos mueren y mueren por intereses que nunca comprenderán. El sufrimiento es atroz.

Hoy no tengo ninguna reflexión que hacer, hoy vuelvo a sentir dolor, puro y tremendo dolor por el horror que se sigue dando allá lejos, y que nadie, absolutamente nadie con poder en este mundo, está dispuesto a detener y a impedir que se vuelva a producir.

Si esa es mi sociedad, reniego de ella. No formo parte del “mundo occidental”, ni de los países miembros de la ONU, ni tengo que ver con los gobiernos españoles que han vendido y les siguen vendiendo armas, ni de los que no son capaces de sentir lo que yo porque piensan algo distinto a lo que yo pienso. Rabia impotente. Náusea.

Tags: , , , , , , ,

1 comment

  1. marisa

Trackback e pingback

No trackback ni pingback disponibles para este articulo

Escribe un comentario