Los demonios andan sueltos

Publicado por Ediciones Evohé. Madrid, 2015.
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Creo que cuando algunos escribimos, escribimos sin preocuparnos de algunas cosas, por ejemplo de cuántos ejemplares podré vender, de si gustará a mis lectores, de si estaré en la moda, etc. Queremos contar lo que queremos contar, y ya.
Cuando Rajoy, y otros muchos, se refiere a España la llama democracia avanzada. Y es verdad. Y eso aunque algunos indiquen que no hay calidad democrática porque no escuchan sus asuntos.
Hay partidos políticos legalizados, elecciones libres, separación de poderes, derechos garantizados por la Constitución, prensa libre e independiente, soberanía nacional… efectivamente este régimen tiene todos los requisitos que tiene que tener una democracia.
Así empieza Los demonios andan sueltos, con la ceremonia del voto:
“El anciano Emiliano se terminó de enderezar con una obligada parsimonia teatral, dando a entender que con él se levantaba México entero, de la selva al desierto, de las ciudades a las aldeas, del Atlántico al Pacífico, de Guatemala a Estados Unidos, de Revolución a Revolución, con el objetivo sagrado de ejercer su derecho y su obligación de gritar la verdad de un futuro nuevo.”
¿Entonces por qué algunos, a veces bastantes, gritamos en las calles Lo llaman democracia y no lo es, dictadura, eso es lo que es?
He vivido el franquismo, he peleado en el franquismo y he sido encarcelado por el franquismo. No voy a decir yo que esto sea una dictadura como aquella. Lo que digo es que es una dictadura como la de ahora, con apariencia de democracia, conformada por elementos actuales.
Y eso porque…
¿Separación de poderes? ¿Alguien se cree que el aparato judicial está libre de influencias políticas, que el poder de los jueces no se identifica con el sistema imperante, que la fiscalía no trabaja a las órdenes del gobierno en aquellos casos que influyen directamente en la vida política?
¿Información libre e independiente? ¿Alguien se cree que en la información no se da un monopolio a imagen y semejanza que el de las distribuidoras de petróleo, o las empresas eléctricas, etc. Monopolio ideológico y político de la información?
¿Partidos políticos? Es cierto, pero la capacidad económica de unos, alimentados por los bancos y las grandes empresas, hace imposible una igualdad de oportunidades.
Yo creo que sobre la soberanía ya no tenemos duda que reside allende nuestras fronteras, en los grandes bancos y grandes empresas europeas y norteamericanas.
Etc.
En fin, yo creo que de todo esto se sabe, y que al menos muchos lo tenemos meridianamente claro.
También algo crucial, que una democracia tiene que estar asentada sobre un pilar esencial como es el de la verdad. Y ese pilar, aquí, está corroído por el engaño, la ocultación y la mentira. Entre otras cuestiones, me refiero a que nuestra democracia, que no tiene nada de avanzada, sino que si la consideramos como tal es muy incipiente, tiene mucho que superar y avanzar, es fruto de la decisión del tirano que se cargó la República provocando una insurrección que enfrentó al pueblo. Y aún no ha sido capaz de desligarse de dicho origen porque nuestro Parlamento no ha sido capaz de condenar aquel régimen despótico basado en el terror. Por lo que uno de sus pilares es la mentira.
Democracias amañadas, recortadas, escaparates, ¿Qué queremos decir cuando un país, España por ejemplo, es una democracia, que es un paraíso? ¿Qué quiere decir cuando decimos que la democracia es el mejor de los regímenes posibles?, ¿que estamos justificando todas sus limitaciones y errores, y nos estamos conformando con ellos? ¿Realmente la democracia es un régimen de libertades? Puede haber libertad y, por tanto, democracia, cuando, por ejemplo, los medios de comunicación en su conjunto, especialmente, los de masas, están en manos de gentes que piensan lo mismo, de detentadores del poder?
La democracia sólo vale si es participativa, si la gente no sigue aislada en su casa viendo la televisión. Da igual que propongas la participación de los vecinos en los presupuestos, por ejemplo, no le interesa a nadie. Aunque luego todos se quejen. Participar, democracia directa contínua es la única validación de la democracia. Pero ahí se llega por un larguísimo proceso educativo, contra el que todas las fuerzas del sistema: grandes capitales, medios de comunicación, Iglesia, etc., están en contra.
He escrito una novela en la que doy una vuelta de tuerca a esa falacia que llaman democracia. Una vuelta de tuerca que ha podido producirse, que se está produciendo o que terminará por producirse y que ya incapacita definitivamente a esos regímenes, de la manera más oculta y grosera, a llamarse democráticos.
Tal vez sea por eso que me suelen decir que escribo cosas duras. Desde luego no escribo para la galería, ni para satisfacer ninguna demanda, escribo lo que necesito escribir, lo que me convoca, sin cortapisas ni estrategia. Ta vez sea una de las razones de ser uno de los escritores que en este país vivimos multiplicados por cero, y no formamos parte del grupo de los escritores que triunfan, que cuentan con todos los medios a su servicio.
En 1994 se firma el Tratado de EEUU, México y Canadá se firma un Tratado del tipo que ahora se está gestando entre EEUU, Canadá y Europa. Ese año se iniciaba con el hermosísimo levantamiento zapatista. Y en agosto se celebraban las que fueron unas elecciones limpias, tras el evidente fraude, reconocido hasta por el presidente saliente, De la Madrid, de las anteriores en el 88.
Frente Democrático Nacional, precedente del Partido de la Revolución Democrática, a la cabeza Cuauhtemoc Cárdenas.
Los demonios andan sueltos se sitúa en aquel tiempo, y lo que hago es construir una trama a partir de los datos que me trasmitió una persona querida, un primo lejano que ya murió, quien fiscalizó las elecciones para el PRD, el partido que debiera haber ganado. Y lo que supe que pudo haber sido verdad, y que yo creo, fue un fraude químico, cuando todos los observadores extranjeros rubricaban la limpieza.
Sí, limpio, fue aquel fraude. Y definitivo, porque permite pensar que todo es posible para falsear un resultado electoral. Porque una democracia no puede estar basada en una jornada de ese tipo.
Lo que cuento en Los demonios andan sueltos es que pudiera ser que ya hace tiempo descubrieran un camino democrático para ganar a costa de lo que sea. Un camino en el que parece que nosotros participamos.

Saludo de Luis Eduardo Aute, quien finalmente no pudo asistir a la presentación que se hizo en el Corte Inglés de Madrid, en abril de 2016, sí participaron el actor Carlos Olalla, la actriz Ana Labordeta y el especialista en serie negra, David Panadero

Presentación Madrid

Lo aparecido en medios sobre la novela:

16.02 Revista Leer

15.10.01 La Ventana de la Agencia (presentación en Leganés)

15.6 Cartelera Turia

15,5.10 La Marea 1. y 15,5.10 La Marea 2.

15.05 Revista Prótesis 1. y 15.05 Revista Prótesis 2.

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