Swing

Fue nuestra última baza, sin ser consciente de ello. Nosotros no éramos los típicos empresarios de la noche que creaban un espacio, lo quemaban y antes de morir montaban otro. Teníamos una idea de lo que queríamos, como creo que puede constatarse a través de la historia de lo que hemos hecho.

El equipo del Swing

El equipo del Swing. El primero a la derecha, Antonio, amigo y nuestra persona de confianza durante todo el trayecto.

Salíamos del torbellino que representó La Habana y LaGata y buscamos un remanso que se plasmó en un local tranquilo, guapo, donde tal vez pudiéramos recuperar sin mucha estridencia la música en directo, sobre todo la bailable como Alberto Pérez, que era nuestra apuesta por principio. Puede que lo más duro que introdujimos fue a Nancho Novo y a sus Castigados sin Postre. Pero hubo mucho Ricardo Solfa, y mucho Javier Krahe y mucho Hilario Camacho, mucha Trinidad Iglesias, muchas otras actuaciones, como se puede comprobar.

Y como en cada ocasión, ha quedado constancia del viaje en la prensa.

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